El futuro de la banca es digital

Los Tiempos / Julio 09, 2018

  

En Bolivia, así como en el resto del mundo, el ritmo acelerado de los avances tecnológicos ha obligado a todos los sectores, entre ellos la banca, a ser parte de esta gran revolución digital, incorporar las nuevas tecnologías internamente, para optimizar sus costes y ser más eficientes, y como parte de sus servicios para responder a las exigencias de sus clientes.

Es así que los 16 bancos del país que son parte del sistema financiero cuentan hoy con el servicio de banca por Internet, más de la mitad con el servicio de banca móvil (vía aplicaciones para smartphones o directamente desde redes sociales) y varios con el servicio de billetera móvil (según los reportes oficiales de 2017). “La transformación digital ya no es una opción, sino una exigencia, un proceso obligatorio”, asegura la entidad que aglutina a las entidades bancarias, Asoban.

“Hoy, el usuario quiere operar con su banco de forma móvil, en cualquier momento, desde cualquier lugar y, cómo no, de forma adaptada a sus gustos, necesidades o costumbres. Nuevos servicios, productos y procesos deben dar respuesta a este usuario social, un desafío en el que la tecnología debe ser una aliada estratégica”, así lo entiende la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban) y las entidades bancarias que la integran.

Banca digital

Una muestra de esta realidad con los datos oficiales que se tienen del sector. “Según la ASFI, a junio de 2017, existían en Bolivia 2.970 cajeros automáticos o ATM, la mayoría en zonas urbanas (87%). Además, el departamento con mayor cantidad de ATMs fue Santa Cruz (34,2%), seguido de La Paz (29%) y Cochabamba (17%), siendo la Banca Múltiple a nivel nacional la institución con mayor número de ATMs (2.793), las Cooperativas (94 ATMs)”, señala el estudio realizado por Fernando Suaznabar, investigador del IESE de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).

De acuerdo al mismo estudio, la utilización de ATM fue del 61 por ciento del total de consumidores financieros, se realizaron depósitos, transferencias y pagos de servicios (22 por ciento) y pago de impuestos (43 por ciento) por parte de los usuarios.

Con base en los datos de la ASFI, recabados en la investigación, en 2017, la utilización de la banca digital (por Internet y móvil), representó el 11 por ciento de los consumidores financieros, aunque su índice de crecimiento fue el de mayor proyección. Los consumidores financieros utilizaron la banca digital para realizar transferencias (53 por ciento), compras de productos (23 por ciento) y pago de servicios (22 por ciento); aunque fueron problemas recurrentes la dificultad de conexión (56 por ciento) y la complejidad en su uso (33 por ciento). Asimismo, la no utilización de transacciones electrónicas estuvo relacionada con la desconfianza y el desconocimiento del servicio (54 por ciento).

Por su parte, el BCB (2016), determinó que de entre los instrumentos electrónicos de pago (IEP) el número de operaciones, con la Billetera Móvil representó un 73 por ciento, y tuvo un índice de crecimiento del orden del 151 por ciento respecto a 2015; y en valor operaciones, las Órdenes de Pago representaron un 65,22 por ciento. Por otra parte, el número de IEP, según el BCB, 2016, fue de alrededor de 4,8 millones de tarjetas de débito (80 por ciento), billeteras móviles (17 por ciento) y tarjetas de crédito (3 por ciento).

En resumen, según la ASFI (2017), el 67 por ciento del consumidor financiero prefirió utilizar tarjeta de débito y 5 por ciento la billetera móvil, y el no utilizar ningún instrumento electrónico de pago es debido a la falta de educación financiera, resalta el estudio.

Las cifras anuales muestran un incremento constante de usuarios que acceden a las diversas plataformas tecnológicas que ofrecen los bancos, como son la banca telefónica, transferencias electrónicas, billeteras móviles, uso de cajeros automáticos, terminales de autoconsulta, cajeros automáticos para depósitos y retiros de dinero, entre otros.

Gracias al desarrollo de la banca digital en Bolivia, los usuarios del Sistema Financiero pueden realizar trámites crediticios por medio de plataformas digitales, manteniendo contacto con la entidad financiera por correo electrónico. Asimismo, los usuarios pueden también realizar el pago de cuotas de créditos vía Internet, facilitando el cumplimiento oportuno de éstas, Por su parte, las empresas bolivianas pueden realizar el pago de planillas de sueldos, pagos a proveedores, entre otros servicios”, resalta Asoban.

Otro aspecto que destacan de la digitalización de la banca, es la ampliación del alcance de los servicios financieros a todas las regiones y localidades intermedias e incluso rurales del país, aunque el acceso es limitado por la llegada y la calidad del servicio de Internet.

Según los datos de Asoban, actualmente, el 50 por ciento de los municipios del país, que aglutinan al 89 por ciento de la población nacional, cuentan con puntos de atención financiera, esto no excluye que en municipios en los que no existen puntos de atención, existan usuarios que cuentan con servicios online o billeteras móviles. Es más, la forma de alcanzar la cobertura total, no necesariamente debe depender de ampliar los puntos de atención financiera, sino de proveer los servicios de banca móvil y por Internet.

Seguridad

En cuanto a los sistemas de seguridad implementados por los bancos para asegurar las transacciones a través de medios tecnológicos por sus clientes, la banca boliviana cuenta con diversas plataformas tecnológicas que permiten realizar operaciones financieras bajo los más altos estándares de seguridad.

Estas operaciones permanecen confidenciales e inalterables gracias a un sofisticado sistema de seguridad basado en alta tecnología, de acuerdo con prácticas internacionales. Por medio de la encriptación, los datos de los usuarios son codificados y protegidos, para que sólo la entidad bancaria pueda leer la información enviada.

Otro aspecto que favorece la seguridad es que el ingreso de PIN en teclado virtual aleatorio, facilita que los números no puedan ser descifrados por la posición habitual de éstos.

Adicionalmente, los bancos cuentan con sistemas de monitoreo a sus redes y comunicaciones, y otros dispositivos de seguridad que permiten la detección y prevención de intrusos para proteger sus servicios contra distintos tipos de ataque.

Comentar