
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, dio la noticia el lunes y precisó que ambas tarjetas estarán habilitadas para compras en el exterior, pago de servicios en plataformas digitales y cualquier otra operación con el extranjero tras levantarse las restricciones, de acuerdo con ABI.
“Esta medida significa devolverle a la población la posibilidad de poder usar sus tarjetas con normalidad, esto va a beneficiar a cerca de 3 millones de bolivianos”, destacó este martes al respecto el viceministro de Pensiones y Servicios Financieros, José Horacio Valencia.
Según esa cartera de Estado, el uso con normalidad de estas tarjetas brinda cinco beneficios:
Las tarjetas de crédito podrán ser usadas sin restricciones, de acuerdo a la capacidad de pago.
Para las tarjetas de débito, el gobierno estableció que los bancos deben liberar por lo menos 500 dólares para que los usuarios puedan realizar consumos por cualquier monto, desde compras pequeñas, como $us 1, $us 10, $us 50, $us 100 o $us 300 e incluso $us 500 mensuales.
Asimismo, este monto podrá ser ampliado por cada entidad financiera, en función de su disponibilidad y políticas internas, permitiendo operaciones por montos mayores según la evaluación de cada banco.
Esto permite volver a usar la tarjeta de débito de manera cotidiana, con mayor flexibilidad y adaptada a diferentes necesidades.
Todas las operaciones se realizarán al tipo de cambio referencial del Banco Central de Bolivia, lo que garantiza reglas claras, transparencia y previsibilidad para los usuarios del sistema financiero.
Este esquema brinda seguridad a la población, al permitir que las transacciones se realicen dentro del sistema financiero formal, evitando incertidumbres y prácticas informales.