La feria de los deseos en La Paz ofrece nuevas rutas turísticas

Página Siete / Febrero 13, 2020

  
Fuente imagen: Página Siete

Conocer los secretos de los artesanos que elaboran las figuras en miniatura y visitar los lugares donde se hacen rituales ancestrales son algunos de los atractivos de las rutas turísticas en la Alasita, la feria de los deseos en La Paz.

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La Alcaldía de La Paz ofrece dos recorridos por las calles de la Alasita, la tradicional feria de las miniaturas y los deseos, para que bolivianos y extranjeros conozcan de cerca esta tradicional festividad que pretende que el Ekeko, su principal figura, sea reconocida como Patrimonio de la Humanidad. “El recorrido orientado a los visitantes internacionales no solamente recorre la feria, sino también sitios naturales donde se hacen rituales andinos”, comentó a EFE el asesor de la Agencia Municipal para el Desarrollo Turístico de La Paz, Fernando Villagra.

Los principales visitantes extranjeros llegan desde Brasil, Chile, Perú y Asia. La primera parada de esta ruta es en el mirador de Jacha Kollo, que tiene una privilegiada vista de La Paz y donde se realizan algunos sahumerios para la Madre Tierra.

Luego se conoce un taller de alguno de los artesanos más representativos de la feria, para ver de cerca cómo se realizan las miniaturas que se venden y que evocan los mayores deseos de la gente.

Es el caso de Santiago Espinoza, que junto a su familia realiza una serie de artesanías que muestran algunos de los platos típicos del país hechos en pequeñas dimensiones, al igual que cuadros desde distintas perspectivas de la ciudad.

Después de conocer un poco el taller, las artesanías y la historia del artesano, se llega a la tercera parada, que ofrece una torta dulce que puede ser pagada con billetes de Alasita y disfrutar de la sorpresa que hay en su interior, que puede ser una pequeña casa, o un pasaporte en miniatura para quienes deseen viajar.

Luego se llega a la feria como tal, para conocer otros de los artesanos que están muchos años en sus puestos ofreciendo “sueños”, como Dolly Velásquez, que se prepara todos los años para ofrecer una diversidad de cholitas, mujeres indígenas, hechas de tela que llevan la ropa típica de distintas regiones de Bolivia. Sus creaciones llegan a ser exportadas a Estados Unidos, Ecuador, México y Perú.

La ruta termina con la visita de la casa del Ekeko, la deidad andina por excelencia vinculada con la abundancia, el cumplimiento de los sueños y la fortuna, donde se expone varias de estas figuras. Los recorridos incluyen la compra de miniaturas, la bendición con yatiris o chamanes.

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