Auge de la minería aportará $us 2.000 millones al Estado

El Diario / Febrero 02, 2026

Compartir en: efut

Los precios récord de los minerales inyectarán $us 2.000 millones a las arcas públicas en el presente año. Esta recaudación, derivada de regalías e impuestos, surge de una explotación minera que alcanzará un valor total inédito de 16.000 millones de dólares.

Debido al incremento inédito en los precios internacionales de los minerales, Bolivia se perfila para captar ingresos récord. Según el analista minero Renzo González Prado, esta coyuntura permitiría al país generar hasta tres veces más divisas de las que reportó el sector de hidrocarburos durante su época dorada.

González Prado calificó la coyuntura como una “situación excepcional” y subrayó que, de mantenerse la estabilidad en las cotizaciones y el volumen de producción, el país percibirá ingresos sin precedentes.

Escalada de precios

El mercado global de materias primas atraviesa una escalada de precios sin precedentes que ha encendido las alarmas de los analistas internacionales. En un movimiento histórico, el oro ha superado la marca de los $us 5.000 por onza troy, logrando duplicar su valor en apenas 18 meses. Esta tendencia alcista no es aislada: metales industriales y preciosos como la plata y el estaño también reportan incrementos significativos, consolidando un superciclo que redefine la economía minera global.

El entrevistado destacó el potencial minero del país al proyectar que la venta de plata, oro, estaño y zinc podría generar ingresos anuales superiores a los $us 16.000 millones; una cifra histórica que triplica los ingresos percibidos por la exportación de gas durante su periodo de mayor auge.

Sin embargo, el análisis matiza la expectativa de ingresos por minerales en Bolivia, señalando al tipo de cambio como el factor determinante que condiciona la rentabilidad real. En este sentido, advirtió que la estabilidad cambiaria sería el catalizador para el ingreso de esos $us 16.000 millones. “La brecha entre la cotización oficial y el mercado paralelo puede frenar esa posibilidad en la economía real”, dijo.

González Prado advirtió que la brecha cambiaria no es solo un número en las pizarras; es una fuga abierta en la economía boliviana. Al existir una disparidad marcada entre el dólar oficial y el mercado paralelo, los exportadores y actores económicos optan por retener sus divisas fuera del sistema bancario formal. Este fenómeno de “evasión de divisas” priva al Estado de la liquidez necesaria para sostener las reservas internacionales, alimentando un círculo vicioso de escasez y especulación.