
La innovación mundial está creciendo a un ritmo sin precedentes, pero la mayoría de los países aún enfrenta dificultades para transformar ese conocimiento en ventajas competitivas sostenibles. Así lo revela el nuevo informe “Perspectivas sobre las capacidades de innovación 2026” de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), que analiza cómo las economías desarrollan, conectan y aprovechan sus capacidades de innovación.
El estudio plantea una conclusión central: el éxito innovador ya no depende únicamente de generar más conocimiento, sino de construir ecosistemas capaces de conectar ciencia, tecnología, emprendimiento y producción de manera estratégica.
El informe analiza 2.580 capacidades de innovación en cuatro dimensiones —ciencia, tecnología, emprendimiento y producción— utilizando datos globales recopilados entre 2001 y 2023, ofreciendo una radiografía inédita sobre cómo evolucionan los ecosistemas de innovación en el mundo.
Uno de los hallazgos más relevantes es que la producción global de innovación continúa concentrándose en un grupo reducido de economías.
Un pequeño número de países concentra la mayor parte de:
Mientras tanto, la mayoría de las economías aporta menos del 1% en cualquiera de estas dimensiones.
Según el análisis, el desafío no consiste en competir en todos los sectores simultáneamente, sino en desarrollar capacidades complejas y especializarse estratégicamente en actividades de alto valor agregado.
El informe identifica una creciente brecha entre economías que lograron consolidar ecosistemas innovadores y aquellas que avanzan lentamente.
Países asiáticos como China, India y Viet Nam destacan por aplicar estrategias exitosas basadas en dos elementos:
En contraste:

El estudio identifica una oportunidad poco explorada: apenas 1 de cada 10 economías aprovecha plenamente su potencial tecnológico.
Como resultado, los ecosistemas globales dejan de capturar aproximadamente:
339.000 oportunidades de innovación tecnológica cada año.
La OMPI señala que existen rutas diferenciadas según cada región:
Entre las principales conclusiones del informe destaca que no existe una fórmula universal para impulsar la innovación.
La OMPI recomienda construir estrategias adaptadas a:
Asimismo, sostiene que las intervenciones más efectivas son aquellas focalizadas y sustentadas en evidencia.
Para países emergentes, esto implica fortalecer capacidades científicas, conectar investigación con emprendimiento, facilitar la transferencia tecnológica y promover entornos que permitan escalar soluciones innovadoras.
El informe concluye que las economías que logren integrar capacidades, diversificar estratégicamente y transformar conocimiento en valor económico estarán mejor posicionadas para acelerar su desarrollo y competir en la economía global.
En un escenario donde el conocimiento se expande más rápido que nunca, la capacidad de convertirlo en innovación será uno de los principales factores que definirán el crecimiento económico durante la próxima década.
Descarga el informe completo de la OMPI: Perspectivas sobre las capacidades de innovación 2026:
https://wcwpweb1.wipo.int/web-publications/innovation-capabilities-outlook-2026/assets/86959/1091%20Innovation%20Capabilities%20Outlook%202026%20-%20EN.pdf