Cámara Nacional de Comercio propone acciones para dinamizar el comercio: reforma laboral y reducir presiones a emprendedores y empresarios

Santa Cruz Económico / Mayo 02, 2019

  
Rolando Kempff, presidente Cámara Nacional de Comercio. Fuente: Santa Cruz Económico

El liderazgo del máximo ente comercial empresarial del país indica que «en los últimos 13 años Bolivia viene enfrentando una política salarial sumamente expansiva, que ha tenido efectos nocivos, no solo en las economías de las empresas formales, sino que también se está constituyendo en una de las principales causas de la precarización del empleo, la baja valoración de la formación académica y profesional, además de las crecientes vulnerabilidades que enfrentan los trabajadores de algunos segmentos de la sociedad, como las mujeres y los jóvenes».

“Todo esto porque la política salarial no se encuentra dentro de una política laboral integral”, indica el presidente del gremio de empresario del comercio.

El análisis de la Cámara Nacional de Comercio, en el marco del día del trabajador, indica que «muchos de estos efectos nocivos han sido disimulados por un extraordinario contexto económico, que ha permitido sostener las variables macroeconómicas estables, un tipo de cambio sumamente apreciado y por lo tanto un ritmo alto de importaciones a precios relativamente bajos. Sin embargo, estamos en un escenario diferente, en el que el consumo de las familias se ha empezado a ralentizar, y el peso de las cargas laborales para las empresas formales ya es bastante alto».

La Cámara señala además que «es una responsabilidad de los gobernantes velar por las condiciones para la creación de empleo digno, con condiciones mínimas que permitan el desarrollo de las habilidades personales, la satisfacción de las necesidades básicas y también el desarrollo humano del trabajador».

Cada año, más de 170 mil jóvenes se inserta al mercado laboral en Bolivia (la mitad de ellos mujeres), y que gracias a las nuevas tecnologías demandan nuevas formas de empleo. La actual política salarial, y la legislación laboral en general, no comprenden las nuevas demandas laborales, ni las nuevas formas de contratación y empleo.

En este contexto, el liderazgo de la Cámara Nacional de Comercio recalca su preocupación sobre los efectos nocivos que este nuevo incremento salarial tendrá sobre el aparato productivo formal e incluso informal, ya que las consecuencias no solo pasan por el desempleo, sino también profundización de la informalidad, precarización del empleo y desigualdad estructural entre aquellos pocos que pueden acceder a una fuente de empleo digna y el resto de la población trabajadora, que enfrenta cada vez más vulnerabilidades en sus condiciones de vida.

PROPUESTA

A través de Rolando Kempff, presidente de los empresarios de Comercio, esa entidad gremial privada propone tres acciones :

  1. Encarar una reforma laboral integral, que piense la normativa legal bajo los cambios que observamos en las relaciones laborales del Siglo XXI. Esta reforma debe hacerse también bajo un precepto básico: la normativa sobre los derechos del trabajador ya está constitucionalizada e internalizada en la sociedad, sin embargo, las condiciones para la empleabilidad, incentivos y beneficios para la creación de empleo digno, deben ordenarse y establecerse de manera clara en un nuevo cuerpo normativo.
  2. Nuevos esquemas de incentivos que nos permitan ofrecerle mayor trabajo digno a la sociedad. En este contexto, es claro que el empleo calificado, para jóvenes y mujeres, requieren tratamientos serios, ya que son estos los grupos que más han sido afectados por la falta de incentivos y creación del empleo formal. Hoy por hoy, la normativa vigente solo ha hecho más cara la contratación de los trabajadores en estas categorías.
  3. Reducir el costo de la formalidad, ya que esa es una de las principales causas de la precarización laboral. Durante años hemos atacado a la informalidad a través de mayores regulaciones, controles y restricciones que solo han encarecido la actividad formal, por lo que es claro que esta estrategia ha fracasado y lleva al país a un proceso de precarización que tendrá altos costos en el mediano y largo plazo. Proponemos reducir las restricciones, eliminar una serie de costos y ajustar la aplicación de la normativa al ciclo de vida de los emprendimientos. Una empresa, un emprendimiento, e incluso un trabajador independiente, al inicio de sus operaciones, difícilmente pueden cumplir con todos costos y cargas que se le imponen a las unidades productivas ya constituidas.

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