
Vargas, primero desde la derecha, explicó el trabajo que lleva adelante el Banco de Desarrollo Productivo | Foto: Juan Carlos Salinas
La entidad bancaria estatal, a fines de 2023, emitió valores por cerca de Bs 103 millones con tasas de interés que oscilan entre el 3,5% y el 5,5% y plazos de vencimiento de los tres hasta los ochos años.
Durante la segunda jornada del Foro de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, que lleva adelante el Gobierno, se abordó el tema del financiamiento inteligente y cómo los instrumentos innovadores para financiar la resiliencia climática y el desarrollo sostenible son determinantes para llevar adelante un programa de cuidado del medioambiente.
En este contexto, lo disertantes presentaron un espacio de articulación entre Gobierno, sector financiero y cooperación internacional para construir una hoja de ruta nacional de financiamiento climático, biodiversidad y bosques.
Para entender la realidad boliviana, Jorge Alberto Vargas, gerente del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), fue el encargado de detallar cómo, desde el 2023, la entidad financiera ya se encuentra en el circuito que tranza con títulos dirigidos al cuidado del medioambiente.
Vargas explicó que el perfil del BDP, una entidad en brindar créditos productivos, irá cambiando para centrar sus recursos a tres tipos de bonos que por ley puede emitir.
Estos son los Bonos Verdes, que, de acuerdo con Vargas, son valores de renta fija, cuyos recursos serán exclusivamente destinados para financiar o refinanciar proyectos nuevos o existentes que sean elegibles dentro de las categorías verde; luego están los Bonos Sociales, que son valores de renta fija, cuyos recursos serán exclusivamente destinados para financiar o refinanciar proyectos nuevos o existentes que sean elegibles dentro de las categorías sociales; y finalmente están los Bonos Sostenibles, recursos exclusivamente destinados para financiar o refinanciar una combinación de proyectos verdes y proyectos sociales.
En este sentido, la autoridad remarcó que desde hace tres años el BDP emitió el primer Bono Verde del país, por un monto de Bs 103 millones, con tasas de interés que oscilan entre el 3,5% y el 5,5% y plazos de vencimiento de los tres hasta los ochos años.
Vargas remarcó que la composición de los inversionistas apunta a que son nacionales y se concentran en instituciones bancarias, fondos de inversión, instituciones financieras de desarrollo y la Gestora de pensiones.
“Son inversionistas del mercado nacional, en donde la Gestora tiene una inversión de 43,8 millones de bolivianos, los bancos 37,7 millones de bolivianos, mientras las instituciones financieras de desarrollo con 15 millones de bolivianos y los fondos de inversión con poco más de 4,9 milllones de bolivianos”, sostuvo Vargas.
Puntualizó que uno de los objetivos es trabajar para captar inversores del exterior que tengan una mayor capacidad de pago.
“Queremos captar mayores recursos, sabemos que eso es posible, pero para ello debemos tener una normativa clara que de certidumbre a los que busquen invertir en nuestros bonos verdes”, indicó Vargas.
Para llevar adelante la emisión de los bonos verdes, los inversionistas hicieron un seguimiento en el uso eficiente de la energía, garantizando una producción de alta calidad mientras se reduce el consumo energético. También se plantearon el objetivo de reducir la generación de desechos y promover prácticas industriales y agrícolas que minimicen el impacto ambiental. “Es una nueva etapa donde el cuidado del medioambiente y su financiamiento es clave”, agregó.