
Con la actualización que hizo el Gobierno sobre el régimen tributario para la importación de vehículos eléctricos e híbridos mediante el Decreto Supremo N° 5653, los vehículos eléctricos nuevos quedan exentos del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE) hasta fin de año
Una medida que, según los exportadores, busca incentivar la renovación del parque automotor con tecnologías de menor impacto ambiental.
De acuerdo con un análisis difundido por la Cámara de Exportadores de La Paz (CAMEX), la principal novedad de la norma es el establecimiento de alícuotas diferenciadas del ICE según la tecnología, el tipo de motor, la antigüedad y la clasificación arancelaria de los vehículos.
El beneficio más significativo alcanza a los vehículos 100% eléctricos nuevos, cuya importación estará gravada con una alícuota del 0% del ICE, mientras que los vehículos híbridos estarán sujetos a tasas variables de acuerdo con sus características técnicas.
La disposición abarca automóviles, motocicletas, buses, camiones y otros vehículos eléctricos e híbridos, y estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, salvo que el Órgano Ejecutivo decida modificar o ampliar el régimen mediante una nueva disposición.
La actualización tributaria se enmarca en la estrategia gubernamental de promover la electromovilidad en Bolivia, en un contexto en el que la incorporación de vehículos eléctricos ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años.
Desde la perspectiva del comercio exterior, la reducción o eliminación del ICE puede traducirse en menores costos de importación y mejorar la competitividad de estas tecnologías frente a los vehículos convencionales, aunque el precio final también dependerá de otros tributos, costos logísticos y del comportamiento del tipo de cambio.
Para los importadores, el decreto introduce un tratamiento tributario más específico, obligando a considerar variables como la tecnología del vehículo, su antigüedad y la partida arancelaria correspondiente antes de calcular la carga impositiva.
Según Camex, la normativa persigue varios objetivos simultáneos como incentivar la importación de vehículos eléctricos e híbridos mediante una menor carga tributaria. Tales como: actualizar el régimen del ICE de acuerdo con las condiciones actuales del comercio exterior, reducir las emisiones contaminantes y fomentar tecnologías más limpias, consolidar la política nacional de electromovilidad y diversificar gradualmente el parque automotor con vehículos más eficientes y mejorar el acceso a este tipo de tecnologías mediante incentivos fiscales.
El análisis también señala que el Decreto Supremo N° 5653 se sustenta en el marco normativo vigente, que incluye la Constitución Política del Estado, la Ley N° 843, la Ley N° 455 y otras disposiciones tributarias y reglamentarias relacionadas con la importación de vehículos y la aplicación del ICE.
Con esta medida, Bolivia apunta a mantener los incentivos para la transición hacia una movilidad de menor impacto ambiental, al tiempo que ofrece mayor certidumbre tributaria a importadores y operadores del sector durante el resto de la gestión 2026.