
La publicación “Energías Renovables” visibiliza experiencias empresariales que muestran avances concretos en la incorporación de energía solar, hidroeléctrica, biomasa y medidas de eficiencia energética, consolidando un movimiento que busca transformar la matriz energética nacional.
Según el informe, Bolivia enfrenta una situación crítica en el sector energético, marcada por la disminución de reservas de gas natural y la necesidad urgente de garantizar el abastecimiento de energía para hogares, industrias y el aparato productivo. En este contexto, el documento destaca la importancia de acelerar el desarrollo de energías limpias y abrir el sector a nuevas inversiones privadas.
La directora general de INFORSE, Jannett Oporto Villegas, señaló que las empresas bolivianas ya están dando pasos importantes hacia la sostenibilidad.
“Estamos empezando a escribir la historia de la transición energética en Bolivia a partir de visibilizar las buenas prácticas empresariales, su impacto y evolución”, afirma en la presentación del especial.
El documento resalta que tanto el sector público como el privado vienen desarrollando iniciativas de energías renovables desde hace más de dos décadas. Entre los principales avances identificados se encuentran:


Uno de los casos destacados es el de Banco Ecofuturo, que logró reducir 40,1 toneladas de CO₂ equivalente en 2025 mediante optimización energética, disminución de viajes y gestión eficiente de recursos. Además, sus Torres Ecofuturo en La Paz cuentan con 116 paneles solares capaces de reducir el consumo eléctrico en 43% y evitar la emisión de 577 toneladas de CO₂ en 25 años.
La entidad financiera también implementó campañas de forestación y ecolimpieza que permitieron recolectar 91 toneladas de residuos y plantar más de 4.500 árboles en todo el país.
Otro caso relevante es el de Grupo Minero Sinchi Wayra, que impulsa la transición energética desde el sector minero con una estrategia de autogeneración renovable. La empresa opera una planta hidroeléctrica en Yocalla que produjo más de 25.600 MWh de energía limpia en los últimos cinco años.
Durante 2025, la compañía incrementó en 28% la generación de energía hidroeléctrica y redujo en 33% el consumo de gas natural en su planta termoeléctrica, además de avanzar en estudios para instalar parques solares en Potosí y Oruro.

Foto: Sinchi Wayra
El informe sostiene que la transición energética no solo representa una respuesta a la crisis climática, sino también una oportunidad económica para Bolivia. La adopción de energías renovables podría fortalecer la competitividad empresarial, reducir costos de producción y abrir nuevas oportunidades de inversión e innovación.
Asimismo, destaca que el futuro de las empresas dependerá cada vez más de decisiones corporativas vinculadas a sostenibilidad, eficiencia energética y reducción de emisiones.
INFORSE remarca que la experiencia de estas 12 empresas puede servir como inspiración para otras organizaciones que buscan avanzar hacia modelos de producción más sostenibles y resilientes frente al contexto energético actual.
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