Observatorio de la OIT: El COVID-19 y el mundo del trabajo. Tercera edición Estimaciones actualizadas y análisis

Organización Internacional del Trabajo / Junio 27, 2020

  

La pandemia ocasionada por el COVID-19 se ha intensificado y ampliado a escala mundial; las repercusiones en la salud pública son enormes, y las economías y los mercados de trabajo están sufriendo perturbaciones sin precedentes. Es la peor crisis mundial desde la Segunda Guerra Mundial.

Desde la evaluación preliminar de la OIT del 18 de marzo, las infecciones mundiales por el COVID-19 se han multiplicado por más de seis, y el 3 de abril de 2020 el recuento se sitúa en 1.030.628; otras 47.600 personas han perdido la vida, con lo que el total de fallecimientos asciende a 541.371. A fin de evitar resultados catastróficos para los sistemas nacionales de salud y reducir al mínimo la pérdida de vidas, muchos países han comenzado a aplicar medidas de distanciación social para así frenar la propagación del virus.

Cierre de los lugares de trabajo y de las empresas

El porcentaje de trabajadores que viven en países donde se ha ordenado o recomendado el cierre de los lugares de trabajo ha disminuido del 81 al 68 por ciento a lo largo de las últimas dos semanas, debido principalmente
al levantamiento de las medidas de cierre de los lugares de trabajo en China. La situación ha empeorado en el resto del mundo.

Actualmente (hasta el 22 de abril de 2020), el 81 por ciento de los empleadores y el 66 por ciento de los trabajadores por cuenta propia
viven y trabajan en países afectados por el cierre ordenado o recomendado de los lugares de trabajo, con graves repercusiones sobre los ingresos y los empleos.

Pérdida de horas de trabajo en el primer semestre de 2020

Según el modelo de previsión a muy corto plazo de la OIT, se estima que, a nivel mundial, el número de horas de trabajo disminuyó de alrededor del
4,5 por ciento (lo cual equivale a 130 millones de empleos a tiempo completo en el primer trimestre de 2020, suponiendo un trabajo de 48 horas
semanales), en comparación a la situación anterior a la crisis (cuarto trimestre de 2019).

En el segundo trimestre, el número de horas de trabajo en el mundo debería ser del 10,5 por ciento inferior al último trimestre anterior a la
crisis. Ello equivale a 305 millones de empleos a tiempo completo, lo cual representa un deterioro significativo en relación a las anteriores previsiones de la OIT de 195 millones para el segundo trimestre. Esta reducción se debe principalmente a la prolongación y extensión de las medidas de contención.

Si bien la situación ha empeorado para todos los grandes grupos regionales, las estimaciones indican que las Américas (12,4%) y Europa y Asia Central (11,8%) experimentarán la mayor pérdida de horas de trabajo. En cuanto a los grupos de ingresos, los países de ingresos medios-bajos deberían registrar la tasa más alta de pérdida de horas, del 12,5 por ciento, pero el impacto puede ser comparado entre países con niveles de ingreso diferentes.

Empresas en situación de riesgo

Conjuntamente, los empleadores y los trabajadores por cuenta propia, alrededor de 436 millones de empresas de los sectores más afectados en todo el mundo enfrentan un alto riesgo de experimentar graves perturbaciones.

Más de la mitad de estas empresas –unos 232 millones– están en el comercio al por menor y al por mayor, uno de los sectores más afectados
actualmente a nivel mundial. Los trabajadores independientes representan el 45 por ciento del empleo en este segmento.

Juntos, los trabajadores independientes y las pequeñas empresas representan más del 70 por ciento del empleo mundial en el comercio al por menor y cerca del 60 por ciento de los servicios de hostelería y de restauración, ilustrando la grave vulnerabilidad de estos sectores en la actual crisis económica.

Economía informal

Entre los más vulnerables en el mercado laboral, casi 1600 millones de trabajadores de la economía informal se ven muy afectados por las medidas de confinamiento y/o por trabajar en los sectores más afectados.

Se estima que el primer mes de la crisis dio lugar a una disminución del 60 por ciento de los ingresos de los trabajadores informales a nivel mundial. Por región, la disminución prevista es mayor en África y América Latina, del 81 por ciento.

En lo que se refiere a los grupos de ingresos, es del 82 por ciento en los países de ingresos más bajos y de ingresos medios-bajos, del 28 por ciento en los países de ingresos medios-altos y del 76 por ciento en los países de ingresos altos.

Además, la tasa de pobreza relativa, definida como la proporción de trabajadores cuyos ingresos mensuales son inferiores al 50 por
ciento de la mediana de los ingresos de la población, debería aumentar de al menos 34 puntos porcentuales para los trabajadores informales en el mundo, de 21 puntos porcentuales en los países de ingresos medios-altos y de 56 puntos porcentuales en las economías de ingresos medios-bajos.

La OIT insta por la adopción de respuestas políticas urgentes y significativas para proteger tanto a las empresas, en particular las más pequeñas, como a los trabajadores, sobre todo aquellos que operan en la economía
informal.

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