Emprendimiento

Canela en Chapare, el sueño de un emprendedor boliviano

Los Tiempos / Junio 24, 2014

  
canela

Fuente: Los Tiempos

Con 10 plantines de canela comprados durante su viaje a Brasil, a 10 reales cada uno, Santos Flores Pérez comenzó su sueño allá por 2001: introducir la canela como una opción de cultivo en Chapare.

Tupiceño de nacimiento, con estudios de técnico medio en agronomía, radicado en Chapare desde 1982, el emprendedor boliviano ha logrado, a partir de esos 10 plantines, producir 10 hectáreas de canela en su chaco de Mariposas, a 10 kilómetros de Chimoré, y ahora ofrece sus plantines como una alternativa de cultivo en el trópico cochabambino, y ya tiene demanda de algunas personas e instituciones motivadas por su experiencia.

Según relata, en un viaje a Brasil compró los plantines como un desafío, y aprendió solo con ayuda de Internet, pues acá en Bolivia nadie tenía conocimientos del cultivo de canela. Pronto vio que la planta se adaptaba al nuevo suelo y vigiló rigurosamente su crecimiento atento a las necesidades y enfermedades de las plantas. Después de tres años, probó reproducirlas mediante la técnica de gajos y estacas, como lo aconsejaban en Internet, pero tuvo resultados poco alentadores.

Sólo se reproducía el 20 por ciento. El siguiente intento fue mediante semilla, pero para ello había que esperar a que las plantas florezcan. El resultado del emprendimiento boliviano fue mejor: 96 por ciento de eficiencia y una hectárea y media de arbustos de canela. Hoy tiene cerca de 20 mil plantines en 10 hectáreas.

En cuanto al producto, comenzó a venderlo en las ferias, donde iba con sus tronquitos y cáscaras que resultaron tener mejor color, olor y sabor que la típica canela que está en el mercado boliviano, procedente de India y Sri Lanka. La demanda de los clientes así lo demostró. “Una vez fui a la Expocruz, y unos empresarios extranjeros se interesaron en mi canela, pero me pedían toneladas”, relata al lamentar que se trataba de cantidades que él jamás podría abastecer.

Fue entonces, cuando pensó que no sólo él podría dedicarse a la canela, sino también todos los habitantes de Chapare que tuvieran un pedazo de tierra, pues la canela parece adaptarse a los climas tropicales y subtropicales.

Negocio prometedor

Según explica Flores, de cada planta, saca 500 gramos por año, que vende a 80 bolivianos. Una hectárea puede tener unas 1.300 plantas, es decir, 650 kilos que pueden reportar 52 mil bolivianos año.

Para lograr la primera cosecha, se necesitan entre tres y cuatro años. Pasado ese tiempo se corta el arbusto, se retira la capa externa del tronco, y la segunda capa se la pone a secar en ambiente cerrado por unos ocho o 10 días. No al sol porque perderá su olor y sabor.

Y se tiene la primera cosecha. En tanto, la raíz dará nuevos retoños, pero ya no se tienen que esperar otros tres o cuatro años.

El arbusto será aprovechable una vez por año, durante cuatro décadas. Es más, Santos Flores cree que hasta el tronco podría rescatarse haciendo mondadientes. Además, el mismo cultivo puede servir para hacer cultivos mixtos con piña o yuca.

Bueno, la oferta está hecha. Y ya hay interesados. La Alcaldía de Ivirgarzama le compró ya 5.000 plantines y un empresario holandés otros 1.300, en ambos casos a 15 bolivianos la unidad. Despierta el entusiasmo.

Ganador

Gracias a su iniciativa, el emprendedor boliviano Santos Flores ganó un concurso de EmprendeIdeas organizado por Soboce, lo que le dio como premio contar con asesoramiento técnico.

Sin embargo, lo que aprendió por su propia experiencia es invaluable, puesto que en el país nadie más tenía conocimiento de este cultivo. Lo que se busca ahora es mercados, tanto para los plantines como  para el producto.

Su producto es prometedor, pues tiene mejor olor, color y sabor que la típica canela de India.

Perfil

Formación

Santos Flores, tiene 58 años,  es tupiceño de nacimiento y técnico medio en Agronomía. Casi todo lo aprendió de forma autodidacta. Tiene un chaco en Mariposas donde probó con pimienta, aunque sin mucho éxito. Ahora cultiva la canela, de forma simultánea con la piña y frutales. También tiene un espacio para coca.

Familia

El cultivo de la canela le ha demandado la participación de toda su familia. Su esposa, Estefanía Nina Choque es prácticamente su asistente técnica. Sus ocho hijos también han formado parte del proyecto. Uno de ellos estudió Agronomía para apoyar el proyecto.

Contactos

Las personas interesadas en los plantines pueden llamar a los celulares 77417821, 67559970 y al 76108741 (Osvaldo, asesor técnico). También pueden comprar directamente en Chimoré, sobre la carretera a Santa Cruz, frente al surtidor antiguo (Caecotrop).

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