Emprendimiento

Día Internacional de la Mujer: rememorando la lucha por mayores oportunidades para las mujeres

Bolivia Emprende / Marzo 08, 2014

  
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Fuente: La Razón

Las medidas de protesta siempre fueron detonantes de cambios en la sociedad, de transformaciones a nivel político o social que marcaron hitos en la historia y que en la actualidad las noticias o el calendario se encargan de traernos a la memoria.

Hoy 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, y aunque para algunos pase desapercibido, el 8 de marzo es una fecha en la que no sólo debe recordarse la historia de mujeres valerosas que lucharon por la igualdad de derechos, sino debe ser una ocasión convocar a la reflexión de los avances y lo que nos falta por andar a las mujeres en este proceso.

Historia del día de la mujer

El 8 de marzo de 1857 un grupo de obreras textiles decidieron recorrer las calles de Nueva York como protesta ante las pésimas condiciones salariales bajo las que trabajaban. Este hecho supuso el punto de partida para una lucha incansable por alcanzar la igualdad de género. De esa manera, se sucedieron una serie de protestas con este propósito, como la huelga del 5 de marzo de 1908 en Nueva York, en la que se reclamaba una igualdad salarial, una disminución de jornada a un total de diez horas y que se concediera un tiempo para la lactancia.

Ese día, una tragedia marcaría la historia de la lucha por los derechos de la mujer. Más de 100 mujeres perecieron en un incendio de la fábrica de Sirtwoot Cotton, se dice que provocado por el propio dueño de la empresa como respuesta a la huelga.

Años después, en 1975, la Asamblea de las Naciones Unidas decide reconocer oficialmente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

La lucha por mejores oportunidades continúa

Han pasado 39 años desde que las Naciones Unidas declararan al 8 de marzo como el día Internacional de la Mujer, y podemos decir que muchas cosas han cambiado en favor de las mujeres.

La mujer del siglo XXI es más independiente, puede acceder a carreras universitarias, tiene mayor capacidad de decisión sobre qué profesión elegir, si quiere casarse, e incluso ahora puede divertirse.

Sin embargo, esto no quiere decir que hayan desaparecido las desigualdades en cuestión de género. Un reciente documento de análisis del personal técnico del FMI denominado “Las Mujeres, el Trabajo y la Economía: Beneficios Macroeconómicos de la Equidad de Género” evidencia las limitadas oportunidades de las mujeres en la economía. De acuerdo al informe la tasa de participación femenina laboral de la mujer en el mundo, aún está por debajo de la participación masculina (menos del 50%).

Lo que demuestra que el mercado laboral sigue estando dividido por géneros; no es raro encontrar en los avisos del periódico: “se requiere profesional ingeniero, de preferencia varón…”.

Son este tipo de limitaciones que coartan la participación de las mujeres en el mercado laboral, esto no quiere decir que las mujeres no trabajen, más al contrario, la mayoría de las mujeres realizan trabajos no remunerados como tareas domésticas, cuidado de niños, o copan el sector informal caracterizado por la vulnerabilidad, con bajo grado de protección o seguridad e inestabilidad de ingresos. Realidad que vemos día a día en las calles o en nuestros hogares.

Ante la escasez de empleo y la necesidad de brindar sustento a sus familias, muchas mujeres se han visto en la necesidad de desarrollar por su propia cuenta emprendimientos o negocios en Bolivia a partir de sus habilidades manuales y/o capacidades creativas. Es así que 37 de cada 100 mujeres se hallan realizando una actividad emprendedora en Bolivia, según el estudio de Mujeres y Emprendimiento en Bolivia 2011, contribuyendo así a la economía de Bolivia.

Estos cambios impulsados por las propias mujeres, ha desarrollado una generación de mujeres independientes, mujeres líderes que se han destacado en diferentes campos haciendo prevalecer sus derechos, capacidades, habilidades, participación y otros.

Si bien hay logros y avances aún la lucha por la igualdad de oportunidades para las mujeres continúa y esto no pasa solo por la adopción de nomas que prohíban la discriminación hacia la mujer sino por cambiar las estructuras mentales estereotipantes del hombre que restringen el desarrollo de la mujer en la sociedad.

Por Verónica Cayoja Mita
Lic. en Comunicación Social
Twitter: @cayojavioleta

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